Todo empezó con un tablero para papá

Mi Sapito nació de un tablero de Sapo comprado para el padre de su creador y de las partidas en familia que vinieron después. Los puntajes se anotaban en papel o en Notas. Jugar era lo divertido; llevar las cuentas era la interrupción.

Conservar la tradición. Simplificar el puntaje.

Mi Sapito acompaña el juego con partidas como invitado, controles según el tablero y turnos claros. Ayuda al grupo a empezar sin complicar una reunión familiar.

Dos idiomas. Un mismo juego.

El inglés y el español latinoamericano forman parte de Mi Sapito desde el inicio. Desde configurar jugadores hasta anunciar al ganador, la experiencia busca incluir a quienes están alrededor del tablero.